martes, 4 de agosto de 2009

LOS SECRETOS DE LA ORDEN DEL TEMPLE

La Historia ortodoxa trata a la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón de una manera bastante peculiar: sólo cuentan obviedades, la capa más superficial, las generalidades; obviando la realidad, todas las capas culturales, religiosas, históricas, geográficas de la Orden de Caballería más importante de todos los tiempos.

Pero detrás de la Orden Templaria se esconden algunos de los secretos más importantes de la humanidad.

Ahora que tanto se habla de Globalidad y de ecumenismo, los expertos en historia se olvidan de quienes fueron, realmente, los que diseñaron, intentaron y desarrollaron el ecumenismo y la Globalidad que ahora se pretende, el crisol de Culturas en torno a un único elemento: El Libro. Detrás de este Libro están las tres religiones más importantes del Planeta (si exceptuamos el hinduismo, en claro retroceso por el avance violento del Islám) Judaísmo, Cristianismo e Islám, las tres en torno al mismo Libro, el mismo Dios, los mismos profetas... Y la misma Tierra Santa. Y aquí está el meollo de la cuestión.

La Orden templaria no nació cuando nos dice la Historia, sino mucho antes. De hecho, existe desde siempre bajo otras formas; pero en aquellos momentos medievales, la configuración fue en torno a los Pobres Caballeros de Cristo. Desde mucho tiempo antes de que los 9 célebres caballeros (de los que se desconocen algunos nombres) llegarán a Jerusalén y, tras apabullar al rey, se quedaran en la zona caliente de la Ciudad (y de las tres religiones) el Temple sabía lo que tenía que buscar; aunque bien es verdad que se encontró con elementos de la historia que no podían imaginar, ni en sus más acalorados sueños.

El teólogo más importante de su época, y uno de los místicos más importantes de la historia, el abad Bernardo, sabía perfectamente lo que tenían que buscar los Caballeros en Jerusalén, en las entrañas del Templo: lo que después se llamó los Secretos Templarios.

Iremos desgranando estos secretos templarios poco a poco, en forma de ensayo personal y, para muchos demente, pero con todo el rigor que la Fe en los Pobres Caballeros nos obliga a respetar. Desde los hermanos de Nuestro Señor Jesús, clave en el Secreto mesiánico, hasta el escándalo de Belver de Cinca, todo ello irá pasando por estas páginas virtuales para general conocimiento...

NON NOBIS DOMINE, NON NOBIS, SED NOMINE TUA DA GLORIAM